Relato de una Madre adoptiva

Hoy desperté con el corazón en un puño. Siempre la misma pesadilla: “no soy capaz de llegar hasta ti”. Mis lágrimas son grandes compañeras de viaje. Intento no emocionarme demasiado, por el sentimiento tan fuerte que siento, me inunda el pecho.

Cada día despierto pensando en ti, pero todavía no sé cómo encontrarte. Sin duda, saldré a buscarte, y estoy segura de que nuestras vidas se encontrarán para no separarse jamás. Te doy mi palabra…
Llegan a mi mente informaciones de procesos adoptivos, y la verdad es que la gran mayoría están llenos de trabas. Desde la edad del niño – que para mi nunca fue un problema – hasta la raza, el estado de salud…
Por casualidad oí hablar de la adopción de niños de necesidades especiales y, sin dudarlo, empecé a recopilar toda la información que estuvo a mi alcance. Puedo decir que fue bastante.
Quedé muy sorprendida, ya que había una lista de patologías asumibles. No compartiré las patologías que padecen mis hijas, ya que eso forma parte de su intimidad, y creo no estar en derecho de vulnerar. Lo que sí deseo compartir, es que han sido patologías asumibles y tratables.
Hemos tenido la gran suerte de tener cerca a personas muy comprometidas por la causa.
No negaré que nuestras hijas requieren de mucha dedicación, pero la gran recompensa recibida por parte de ellas, y el agradecimiento de poder ser padres, es lo que nos mueve y motiva, para seguir hacia adelante.
Sin duda, algo aprendí de todo esto: Nada es imposible. Todos los niños y niñas adoptados con necesidades especiales, son unos campeones: no tiran la toalla ante cualquier dificultad. Siempre existe la manera de poder aprender, y superar muchas de sus limitaciones.
Sin lugar a duda, detrás de ellos existen unos padres que les demuestran, cada día, que siempre les acompañarán en el camino de sus vidas.
Madre adoptiva NE. – Adopcolombia –
20 de abril, 2021
