Ocho historias de vida y esperanza de la mano de AdopColombia (I)

Hoy compartimos el primer testimonio de ocho familias, quienes nos han contado cómo ha cambiado sus vidas desde que tienen a sus hijos, y para quienes la adopción ha sido la mejor experiencia de sus vidas, aunque el proceso haya sido una carrera de fondo que, al final, ha tenido una extraordinaria recompensa.

A casi un mes de haber celebrado el octavo aniversario de AdopColombia, hemos conocido el testimonio de ocho familias, quienes nos han contado cómo ha cambiado sus vidas desde que tienen a sus hijos, y para quienes la adopción ha sido la mejor experiencia de sus vidas, aunque el proceso haya sido una carrera de fondo que, al final, ha tenido una extraordinaria recompensa.

Algunas empezaron a formar parte de la asociación desde sus inicios. Otras, se han ido sumando durante sus procesos de idoneidad, revisión, estudio, o asignación, e incluso, han tenido el privilegio de conocerse e intercambiar experiencias hasta el punto de tener una estupenda relación de amistad y compañerismo entre padres e hijos, gracias a los encuentros que, desde diversos puntos de España, ha celebrado AdopColombia para celebrar la vida de los pequeños junto a sus familias.la adopción ha sido la mejor experiencia de sus vidas, aunque el proceso haya sido una carrera de fondo que, al final, ha tenido una extraordinaria recompensa.

la adopción ha sido la mejor experiencia de sus vidas, aunque el proceso haya sido una carrera de fondo que, al final, ha tenido una extraordinaria recompensa.

En esta primera entrega, Sandra nos cuenta su historia de vida con sus hijas.

“Si tuviera que dar mi vida por alguna de mis hijas lo haría” (I)

Para Sandra, madre de dos niñas, la adopción siempre estuvo presente a lo largo de su vida y ha sido una de las mejores experiencias que ha tenido. “Si tuviera que dar mi vida por alguna de mis hijas lo haría indudablemente. Me siento madre al 100%, afirma”.

Durante los años que lleva siendo madre adoptiva, confiesa que se ha sentido como en una carrera de fondo, donde no hay lugar para el descanso “si queremos estar a la altura de las necesidades de los pequeños”. Al final, añade, todo es recompensa. “En cuanto a los retos a los cuales nos hemos visto, en mi caso, diría las grandes dosis de paciencia que he ido adquiriendo a lo largo de los 10 años desde que soy madre”

Si tuviera que dar mi vida por alguna de mis hijas lo haría indudablemente. Me siento madre al 100%

En la formación preadoptiva, se insiste en la importancia de que las familias soliciten ayuda profesional cuando se necesite, una vez viven el día a día con sus hijos adoptados. Sandra ha cumplido cabalmente esta premisa, y añade lo importante de buscar información para conocer mejor todas las etapas del proceso. Para ella, la experiencia de adoptar un hijo con necesidades especiales ha sido buena, sumado a la fortuna que han tenido de encontrar profesionales y personas dispuestas a ayudar. Ello, a pesar de que en el camino no faltan los prejuicios de la sociedad “con los que hay que batallar”, asegura.

«la experiencia de adoptar un hijo con necesidades especiales ha sido buena, sumado a la fortuna que han tenido de encontrar profesionales y personas dispuestas a ayudar»

Y ¿por qué Colombia? Por su transparencia en los procesos, en la historia de niño/a y en los informes médicos actualizados y detallados.


Por Nora Vergara Rodgers – Periodista colaboradora
18 de mayo, 2021