Testimonio VI: “Recomendamos no estar solos durante el proceso desde el punto de vista psicológico y emocional”.
Por el octavo aniversario de AdopColombia, seguimos conociendo el testimonio de ocho familias, quienes nos han contado cómo ha cambiado sus vidas desde que tienen a sus hijos, y para quienes la adopción ha sido la mejor experiencia de sus vidas, aunque el proceso haya sido una carrera de fondo que, al final, ha tenido una extraordinaria recompensa.

la adopción ha sido la mejor experiencia de sus vidas, aunque el proceso haya sido una carrera de fondo que, al final, ha tenido una extraordinaria recompensa.

En este sexto testimonio de vida, conoceremos la historia de Gioia y Pau, y de su hijo José Daniel.

“Recomendamos no estar solos durante el proceso desde el punto de vista psicológico y emocional”
Desde el Valle del Cauca a Barcelona, y luego de seis años de espera, llegó José Daniel a la familia de Gioia y Pau. Sus prioridades, como las de todas las familias que ven llegar a sus hijos, han cambiado, poniendo en primer lugar los intereses del pequeño así como cualquier elección, decisión y aspecto en su interés y a su favor. Aseguran que todo el amor y la energía van enfocados a él, así como la organización y logística del día a día, en cuanto a trabajo y tiempo de ocio.
Para esta familia los retos han sido muchos como con un hijo de cualquier edad por lo que recomiendan grandes dosis de paciencia, fortaleza e integridad para hacer todo posible.
“Está claro que la edad juega un papel muy importante para determinar el tipo de pruebas con las cuales nos vamos a encontrar. En nuestro caso, nuestro tesoro ya tenía 6 años cuando vino a formar parte de nuestra familia. Ya tenía una historia, una cierta consciencia, una capacidad verbal y de pensamiento que le permitía comparar la situación pasada con la nueva y cuestionarlo todo, etc. Al descubrir las nuevas normas, rutinas y hábitos, José Daniel no tardó ni tres días en cuestionarlo todo, intentando entender y asegurarse de que todo lo nuevo fuese seguro y fiable para él, y rebelándose, justamente, a todo lo que no le parecía como debía ser anteriormente.
Todavía no hay día en el cual no nos ponga a prueba de alguna forma. Hay momentos en los cuales todo se vuelve difícil y complicado, y tenemos que volver a demostrar y asegurar nuestro amor y buena intención, pero con firmeza, de forma que acate todo lo nuevo con confianza y esperanza, en lugar de desesperarse por el inmenso cambio que ha vivido en su mundo que, obviamente y al inicio, asusta a cualquier niño pequeño”, aseguran.
Hay momentos en los cuales todo se vuelve difícil y complicado, y tenemos que volver a demostrar y asegurar nuestro amor y buena intención, pero con firmeza
Esta familia anima a no tener miedo ni a éstos retos, ni a las pruebas constantes a las que hay que enfrentarse. Resalta la importancia de no tener prisa en nada, respetando siempre los tiempos de los hijos, “que realmente son los valientes que deben confiar en unos desconocidos que los llevan a un mundo desconocido”.
“Creemos que la base que puede permitir que todo esto pase de la mejor forma posible, es empezar con mucho amor y respeto hacia nuestros hijos, dando una base sólida y firme de pertenencia al nuevo núcleo familiar; es decir, lo importante es adaptarnos nosotros a ellos, que ya son personitas con toda su historia. Lo importante es que sigan confiando cada vez más en nosotros, superando todos juntos los retos que conlleva la vida misma. A pesar de la dificultad, superar los retos que nos encontramos es lo más bonito que nos puede pasar, porque crea la base sólida de amor y confianza de lo que significa una familia para sus miembros”, afirman.
«… lo importante es adaptarnos nosotros a ellos, que ya son personitas con toda su historia. Lo importante es que sigan confiando cada vez más en nosotros, superando todos juntos los retos que conlleva la vida misma.»
Por su propia experiencia y el tiempo que duró la adopción de José Daniel, recomiendan a otras familias no estar solos durante el proceso, desde el punto de vista psicológico, emocional y profundo. “Tener siempre a psicoterapeutas que apoyen a la pareja o a la persona en espera, a compartir cada paso con familiares y/o amigos que realmente puedan apoyaros –seguramente no con los que veáis que no pueden entenderos- y a no quedaros con el miedo o la angustia que puede generar la incertidumbre. Estamos convencidos de que por el bien de los hijos e hijas adoptivos, es muy importante llegar con una base psicológica sólida y segura a la adopción. Hay que compartir el proceso, que puede ser muy duro, con profesionales y personas de confianza”, afirma.
Tener siempre a psicoterapeutas que apoyen a la pareja o a la persona en espera, a compartir cada paso con familiares y/o amigos que realmente puedan apoyaros –seguramente no con los que veáis que no pueden entenderos- y a no quedaros con el miedo o la angustia que puede generar la incertidumbre
Esta familia decidió adoptar en Colombia porque en el momento de su idoneidad, era el país que parecía ofrecer un proceso lento, pero seguro, y más protección para los niños.
Gioia y Pau le hacen un guiño a la misión de AdopColombia, afirmando la importancia de compartir también con grupos de familias adoptantes o en espera. Lamentan no haber pertenecido a ésta durante su proceso de espera: “preferiríamos haber tenido antes el apoyo de la Asociación, y aconsejamos inscribirse cuanto antes mejor, siempre por el hecho de no estar solos y compartirlo con otras familias, porque de esto se trata, de apoyarse mutuamente en las fases más duras de la adopción”.
Finalmente han querido destacar la adaptación de José Daniel a su familia extensa y cómo, a pesar de las diferencias culturales, de gustos y de intereses que tenía en un principio, desde el primer momento ha sido uno más y como si siempre hubiese estado con ellos.
respetando siempre los tiempos de los hijos, “que realmente son los valientes que deben confiar en unos desconocidos que los llevan a un mundo desconocido”

Por Nora Vergara Rodgers – Periodista colaboradora
24 de junio, 2021

